A fines del Siglo XX, durante una conferencia relacionada emergencias químicas en una Universidad Latinoamericana, con la presencia de estudiantes, académicos y autoridades municipales, se provocó una preocupación en el Sr. Alcalde de la ciudad cuando mencioné los riesgos asociados a los productos químicos que transitaban con mayor frecuencia por las calles de la ciudad.

 

Al final de la conferencia, el Sr. Alcalde se me acercó y me pidió más información de los químicos para poder dictar un decreto que prohibiese el tránsito de materiales peligrosos por su ciudad. En ese momento me disculpé con el Sr. Alcalde y le expliqué que no me había entendido. Que la intención de mi conferencia no era vetar el tránsito de productos químicos en la ciudad, sino que crear consciencia de la importancia que tiene el conocer los riesgos asociados a cada familia de productos químicos, las medidas de prevención recomendadas y por supuesto, el saber qué hacer cuando el producto pierde su contención e inicia su interacción con el ambiente y las personas. Mi conversación con el Sr. Alcalde terminó cuando le acabé de explicar que era imposible prohibir el tránsito y la utilización de productos químicos en las ciudades sin afectar gravemente a la comunidad. 

 

... “¿Acaso el Sr. Alcalde estaría dispuesto a abastecer su vehículo con combustible afuera de la ciudad? ¿Y qué hay del gas licuado que utiliza para cocinar? ¿el hipoclorito de sodio que utiliza para lavar? ¿El oxígeno de los hospitales? ”...

 

Entendí en ese momento la importancia de difundir conocimientos en el tema químico, no solamente a quienes producen, manipulan, transportan, transfieren y responden a emergencias con materiales peligrosos, sino también a aquellos que, de una u otra forma, tienen relación con aspectos legislativos, regulatorios, administrativos, logísticos, de control, fiscalización, etc.

 

Conocí a Miguel Albadalejo Pomares, uno de los autores de la Guía para Actuaciones con Amoniaco para Bomberos, durante unas jornadas de entrenamiento intenso. Compartimos un par de semanas en Paulinia y otra en La Haya, donde trabajamos en un esfuerzo común en términos de prepararnos para atender emergencias con productos químicos.

 

La Guía para Actuaciones con Amoniaco para Bomberos,  ofrece importante información que ayuda a entender aspectos de utilización industrial del producto, el comportamiento del Amoniaco Anhidro cuando se libera al ambiente, el riesgo potencial que representa para las personas, las medidas de protección química y respiratoria que se deben utilizar de acuerdo con la concentración del producto en el ambiente, interesantes consideraciones relacionadas con el almacenamiento seguro del producto, sistemas de detección y monitoreo, procedimientos de intervención y muchos otros aspectos interesantes que, definitivamente, son un aporte importante para el trabajo de respuesta a emergencia de Bomberos y una contribución relevante para la comunidad de emergencia químicas de habla hispana. 

 

Jorge A. Carrasco
Director de Operaciones Suatrans

 

Con la colaboración de: